Antes de la subasta

Cada bien a subastar es anunciado y publicitado en la sección Edictos Judiciales de los diarios locales y en el Boletín Oficial. También el colegio departamental presenta diariamente una cartelera actualizada con el registro de todos los remates a realizarse en la Institución.
Quienes deseen ingresar al Salón de Subastas deberán registrarse personalmente exhibiendo su documento de identidad.

Durante la Subasta

La tarea del Martillero Público durante una subasta consiste en presentarse como auxiliar del juez e informar todas las cláusulas y condiciones legales de la venta judicial. Deberá exponer las características del bien a rematar y evacuar cualquier tipo de inquietud o duda de parte de los interesados.
El Martillero Público se encarga de recepcionar todas las ofertas pertinentes, las cuales deberán efectuarse a viva voz, en forma clara, directa y precisa.
Por último, a la tercer bajada de martillo, se adjudica el bien al mejor postor quien debe confirmar su oferta.
Cabe destacar que el comprador deberá abonar en el acto de la subasta el 14.5% del precio final (seña 10%, honorarios profesionales 4% con más el 10% de los honorarios para aporte provisional y sellado 0.50%).
El adquiriente, en el caso que compre en comisión, deberá denunciar en el acto de la subasta el nombre de su comitente (Art. 582 – Ley 11.909).

Luego de la subasta

El saldo de precio (90% restante) deberá ser abonado dentro de los cinco (05) días de aprobado el remate.
Luego, una vez aprobada la subasta judicialmente, el comprador podrá diligenciar el mandamiento de posesión del inmueble para así comenzar a abonar las deudas que se consuman con motivo de la habitabilidad.
Finalmente, la escritura de protocolización de las actuaciones será extendida por el escribano sin que sea necesaria la comparecencia del ejecutado. La formalidad de la escritura no es necesaria para perfeccionar la compraventa judicial: es suficiente con inscribir las constancias en el Registro de la Propiedad. Sin embargo, el adquiriente tiene derecho a exigir que se le otorgue la respectiva escritura.